domingo, 7 de agosto de 2011

...en mi desierto

Que te queme mi sol,
que te siga a todos lados,
y sea yo la sombra.

Mexicali quemando,
hiriendo, lastimándote...

Que en la soledad que deambulas
encuentres pedazos de mi amor.
Mis ojos siguiéndote en cada rayo;
el nopal mi recuerdo, y las espinas limpias y puras,
directo a tu corazón.

Sea yo la tormenta en el desierto,
sea mi voz el crujir de los cielos,
que nunca podras pasar desapercibido.

Que en la nada absoluta
desaparezca tu espejismo.
Y te arda la sed,
y te destroce el silencio.