sábado, 10 de septiembre de 2011

itisevident

Si te das cuenta que te amo
a las ocho de ayer,
cuando apago la luz, cuando cierro la puerta
cuando digo tu nombre, cuando veo que
estas a punto de hablarme,
cuando tocas mi tiempo,
llegas a mis piernas,
vas por el corazón.

Si te das cuenta, ¿Qué haces huyendo,
de tus ganas, tus suplicas sometidas,
tus sonrisas simuladas, o tus ojos ansiosos?

¿Qué haces dejando que él regrese, con su golpe,
con el recuerdo, con esa facilidad de apartarte,
de borrarte y de aniquilarte?

 Insignificante a su lado,
¿ Qué haces esperando
que Él vuelva
a establecerse por completo?




No solamente era un sueño agradable...