te iba a escribir, pero mejor no,
después, no mucho, sino poco, poco después,
vi una caricatura, que describía la situación actual de México y su economía,
entonces, increíblemente... me acorde de ti,
te iba a escribir, pero mejor no.
Más adelante, volví a la bandeja de entrada
y pensé en ti, cuantas ganas de contarte,
que raramente, habían cosas que me recordaban a ti...
te iba a escribir, pero mejor no.